martes, 2 de julio de 2013

¡Dolor muscular! ¿Cómo aplicar un tratamiento natural efectivo?


Calentamiento y estiramiento inadecuados, causa de traumas musculares
Terapia de “calor y frío” es lo que en fisioterapia suelen llamar como “terapia sedativa”. Es una excelente alternativa cuando los calmantes no surten el efecto esperado de aliviar dolores musculares persistentes o para aquellos casos, en que los calmantes no son autorizados por los especialistas o simplemente no se quieren tomar calmantes ya que el exceso, a largo plazo puede dejar consecuencias nada favorables para los riñones.  

Cuando se practica actividad física y no se sigue un adecuado calentamiento y estiramiento antes y después de realizar ejercicio, se corre un alto riesgo de lastimar músculos, tendones, nervios y bueno.... lo más grande, caer desde su propia altura y fracturar un hueso.

Realizar estiramientos y calentamientos no adecuados y durante poco tiempo conduce a que en algún momento se sufra un trauma muscular, dejando como consecuencias dolores persistentes al realizar algún movimiento o si es en las extremidades inferiores, dificultad para caminar. Insistir la actividad sin aplicar un tratamiento adecuado, lo más seguro es que el área afectada sufra un mayor trauma. Es por ello por lo que hay que consultar un especialista.

La terapia de “calor y frío” cumple una doble función: El frío, se encarga de adormecer el dolor insistente, el calor ayuda a desinflamar. Aunque resulte más sencillo llamar a la farmacia y solicitar desinflamantes musculares, no hay como un tratamiento natural que no deja secuelas de ninguna índole. Eso sí, aplicar terapia sedativa con “calor y frío”, debe aplicar solo si es la recomendación del fisioterapeuta.  

Terapia sedativa de "calor y frío" para dolores musculares

Los calentamientos y estiramientos son fundamentales realizarlos adecuadamente, aunque en un comienzo y por tiempo prolongado puede suceder que las molestias continúen y sin cambios. Simplemente hay que insistir en el tratamiento, ya que solo con persistencia es que se consiguen los resultados y combinarlo con los ejercicios sugeridos por el especialista. De esta manera, se consigue que el área afectada vaya cediendo y sea superado el trauma.

¿Cómo se aplica y que se requiere?

Es en realidad sencillo. Para el calor se requiere de una bolsa con agua caliente más una toalla humedecida. Para el frío lo recomendado es aplicar cubo de hielo del tamaño de una taza para café en caso de no contar con una bolsa para hielo más una toalla húmeda.

En ambos casos la toalla es fundamental para así se evitar quemar la piel. Cuando se aplica el cubo de hielo directo, debe ser con movimiento circular hasta conseguir adormecer el dolor, esto sucede en pocos minutos. El efecto resulta mucho más rápido que la acción de un analgésico. El cubo se debe tomar en la mano con una toalla para no quemarse.

En el caso del calor, colocar la bolsa sobre la toalla húmeda y sobre la piel hasta que consiga enfriarse, ojo! la idea no es de quemarse. Si se logra aplicar la terapia sedativa una o dos veces en el día, los resultados serán más notorios en poco tiempo, además, del alivio que se va ganando que es fundamental.

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¿Y tú, qué medidas tomas cuando tienes un dolor muscular?