miércoles, 17 de julio de 2013

¡Alerta! Electrolitos y el “sodio”

Síntoma de "sodio bajo": confusión y desorientación

En pocas ocasiones y me atrevería a decir que nunca, nos ponemos a pensar lo importante que es la presencia del sodio en el organismo del ser humano. Menos, vamos a pensar en los niveles adecuados que debe tener una persona, y mucho menos nos detenemos a pensar en cuáles serán los niveles adecuados para una persona joven y para una de la tercera edad.

El “sodio” es precisamente la sal que encontramos en los alimentos. Pero, los extremos son odiosos y consumir con exceso de sal no es saludable tampoco, además, que resulta verdaderamente incómodo consumir alimentos pasados de sal. El exceso a largo plazo va a desarrollar problemas de presión alta.

El "sodio" forma parte del grupo de minerales que cumplen funciones importantes para el organismo, y así mismo se encuentra dentro del grupo de “minerales” que son considerados como electrolitos.

Los electrolitos son los minerales presentes en la sangre que se encargan de conducir carga eléctrica interviniendo en la actividad muscular y otros procesos importantes para el organismo.  Los más reconocidos con el Sodio, Potasio, Calcio, Magnesio, Fósforo, Cloruro. La deficiencia en el organismo de Sodio y Potasio puede desarrollar problemas delicados de salud si no son atendidos a tiempo.  

El “sodio” maneja niveles de referencia para dos grupos de personas. Está el grupo considerado como “joven”, y el conformado por personas de la “tercera edad”. Se considera joven una persona aproximadamente hasta los 60 años (como punto de referencia), y de allí en adelante viene el grupo de la tercera edad. El grupo joven debe manejar un nivel de concentración de sodio en la sangre entre los 135 a 140. El grupo de la tercera edad maneja niveles mucho más bajos, 130 a 135.


Los niveles de sodio en la sangre solo se determinan con prueba de sangre

La hiponatremia es el término clínico que aplican al desequilibrio electrolítico del “sodio” en la sangre. Se puede presentar el desequilibrio del sodio lentamente, sin llegar a presentar síntomas que manifiesten alarma, pero en estas circunstancias sí puede estar corriendo un riesgo alto de salud una persona.

Cuando la baja de sodio se presenta de manera abrupta, este se manifiesta con síntomas como vómitos, diarreas, dolores de cabeza, desorientación leve, confusión, exceso de somnolencia a cualquier hora del día y desmayos. Sin embargo, la única forma de confirmar que los síntomas presentados son por deficiencia de sodio es realizando una prueba de sangre que es ordenada por el especialista.

¿Por qué se puede bajar el sodio? Por la ingesta de diuréticos sin llevar un control médico adecuado. Por deshidratación, consumo exagerado de agua (los excesos son negativos), dificultades renales de corazón o hígado, medicamentos quimioterapéuticos, hormonas, esteroides entre muchos otros.

La manera adecuada para subir los niveles de sodio es consumiendo los alimentos con sal, más no salados, que son dos cosas diferentes. O a través de la aplicación de solución salina por intravenosa. En casos así el especialista suele hospitalizar a la persona hasta conseguir que los niveles de socio se logren incrementar y así mismo estar realizando pruebas de sangre para llevar el debido seguimiento hasta conseguir elevar los niveles de sodio en la sangre.

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