martes, 5 de marzo de 2013

La crisis de los pequeños cafeteros



Campesino cafetero en protesta desde hace 9 días
Este tema del paro cafetero que está afectando al país desde hace una semana, es en realidad preocupante. No solamente por el factor económico que está representando en pérdidas para toda la nación. Sino también el bolsillo de todos nosotros, la salud y la seguridad. Quería comentar sobre este tema desde hace varios días, pero aún no terminaba de hacerse una fotografía muy puntual sobre la problemática hasta el día de hoy.

He tratado de escuchar lo más que he podido noticias sobre este tema y mirando los toros desde la barrera, lo que puedo percibir es que el pequeño campesino está en huelga con mucha razón. Sobra resaltar que este paro no está realizado únicamente por el “campesino” sino que han intervenido otras manos. Manos maliciosas deseosas de crear el desorden como son algunas células de la guerrilla, lo confirmó hoy el ministro de la Defensa Juan Carlos Pinzón por la “W”.

¿Qué están haciendo? Simplemente se están aprovechando precisamente “del campesino” para desestabilizar. No me parece justo, pues el pequeño cafetero en realidad está siendo engañado. Si piensa que le están apoyando por la causa de ellos, que es justa. La verdad es que no lo es. Hoy el ministro Luis Eduardo Garzón, comentó que se reunió con ellos, los pequeños campesinos, aquellos que tienen muy poca tierra dedicada al café y lo que encuentra allí básicamente es que el gremio cafetero representado por La Federación de Cafeteros, no los ha tenido presentes a ellos los pequeños para hablar.

Entonces yo me pregunto ¿La Federación de Cafeteros está dedicada únicamente para defender los derechos de los grandes cultivadores? Hoy María Isabel Rueda se pregunta, será que la Federación tendrá que reestructurar cuales son frentes hacia donde está mirando. Porque está muy claro que al pobre campesino no lo tienen en cuenta. La verdad es que “no se quieren meter la mano al dril”, (como diríamos aquí jocosamente) por el campesino.

Está claro que se les ha ido la mano en la lista de requerimientos que tienen, pero a la vez tienen mucho sentido. Uno de ellos por ejemplo eliminar el cobro de peajes en las carreteras del país. Para nadie es secreto en este país, que los peajes son elevados por no decir “caros” pues la verdad bien sea dicha, lo que se paga no se ve en la calidad de las vías. Ese dinero se está quedando en otro costal, y es un tema para no tocar en este momento.

Ayer escuche al presidente Santos, en una corta intervención que presentaron en las noticias donde él comentaba sobre el paro cafetero. Pero no tenía sentido, ¿cómo nos va a comparar con los problemas cafeteros del resto del mundo? Cada país tiene sus propias necesidades y no podemos compararnos con nadie en ese sentido del café. El campesino de Asia no tiene las mismas necesidades del campesino de Colombia. ¿O es que acaso el costo de los insumos agrícolas vale igual aquí que haya?   

Si otros países están manejando unas cifras similares al incremento que realizaron a través de la Federación de Cafeteros en el fin de semana y que al pequeño productor no le sirve. Cómo el presidente dice que un mayor incremento representa para el país una suma mayor que le queda apretado al país manejarla. 
Entonces que sugiere el presidente y yo me pregunto, si al país le queda difícil, al pequeño entonces que le toca hacer, terminar con su sustento que es el café. 

Un medio de sustento en el cuál acepto meterse con tal de acabar con los cultivos ilícitos que eran en lo que estaban anteriormente y qué quizás no le traía tanta perdida cómo si las pérdidas que tiene en su bolsillo al día de hoy.