martes, 12 de marzo de 2013

¿Serán las frutas y las verduras el elixir de la eterna juventud?


Consumir frutas y verduras 

Hay un tema que siempre capta mi atención y está relacionado con la salud, la correcta alimentación y la actividad física. Por artículos que he tenido la oportunidad de leer, he concluido de todos, que todo aquello que se realice en la juventud, se verá reflejado a muy largo plazo, ósea cuando se esté entrando en la vejes. Es aquí donde se estará viendo el resultado de la adecuada atención que le prestamos a nuestra dieta y salud durante la "juventud". Llámese juventud para mí el tiempo comprendido entre los diez y ocho a los sesenta años de edad. 

Encontrar el “elixir de la eterna juventud”de manera natural, para muchos es una panacea. Es más, para mí no existe. Pero la respuesta se encuentra al alcance de nuestras manos y mucho (as) no lo ven, simplemente porque no quieren. La adecuada alimentación representa un papel importante para conservar la juventud. Yo soy amiga al 100 % de lo natural. Cualquier otro tratamiento que exista en el mercado de la salud, no es conmigo. 

Soy de las que piensan que nada es eterno, todo es transitorio y así mismo sucede con la juventud. La juventud llega y se va. Para algunos con más rapidez que para otros, pero que se va se va. Y qué mejor que llegar a los sesenta o setenta con un deterioro poco notorio gracias a los cuidados que se han tenido durante toda la vida. La juventud no es solo del rostro, también lo es del cuerpo y del alma. Todo esto se refleja hacia el exterior. 

Los antioxidantes son moléculas que se encargan de cumplir una función elemental. Tiene que ver con entrar a retrasar los procesos de oxidación y de esta forma se logra frenar el proceso de envejecimiento sin tener que acudir a los procedimientos clínicos que son bien conocidos o quizás pensar, que los productos cosméticos van a contribuir de cierta forma a este proceso.

Los antioxidantes se encuentran presentes en las frutas y las verduras en estado "fresco", su estado natural. Es por ese motivo que los expertos recomiendan consumir fácilmente cinco porciones de fruta y verduras al día. En mi caso no me importaría consumirlos pues los dos me encantan. 

No se puede olvidar, que además de cumplir con la función principal que es retrasar el proceso de envejecimiento, aportan la fibra necesaria para un adecuado funcionamiento del intestino. También he tenido oportunidad de informarme que las personas que son más consumidoras de estos alimentos su propensión hacia el cáncer disminuyen notablemente.

Al momento de estar consumiendo frutas, resulta recomendable tener presente que no se deben combinar entre si las frutas dulces con ácidas o semi-ácidas o las semi-secas. Pues según los expertos visualmente pueden ser platos muy llamativos; al comerlas la combinación puede ser agradable al paladar. Pero lo que si desconoce el común de la gente es la reacción química que se produce cuando llegan al estómago. Actúa como una bomba y el daño que provoca no se ve al momento sino a mediano o largo plazo. Es una bomba de reacción lenta, por decirlo de alguna forma.

Cuando pasa esto, el proceso que cumplen los antioxidantes se pierde y si por el contrario estamos provocando un explosivo a nuestro interior, afectando la salud. Es por ello, que al pensar en una alimentación sana hay que saber cuál es la forma más recomendable de consumir determinados alimentos.