jueves, 11 de abril de 2013

¿Puede el coco formar parte de la dieta de un régimen para adelgazar?

 coco tiene alto contenido calórico y es bien nutritivo.  Foto: Fernado Benega
Es un fruto delicioso exótico con fragancia exquisita propio de las zonas tropicales. Sentir el delicioso aroma que desprende el aceite de coco, es como viajar con los sentidos a la costa, al mar, a recordar ese último viaje a la costa. En Colombia es frecuente encontrarse con la presentación del “aceite de coco para broncearse” cuando se va a la playa.

El color que deja es encantador, pero es un aceite para nada recomendable ya que es elaborado de manera artesanal y no cuenta con ningún tipo de protección contra los rayos UV. Deja una fragancia tentadora en el cuerpo que fácilmente pone a volar la imaginación; eso sí se comporta como un excelente hidratante para la piel.

Aplicarse aceite de coco para tomar el sol, sino se controla, es exponerse a una fuerte quemada de piel ya que el aceite cumple con su función con solo unos pocos minutos de estar expuesto a los rayos UV.  

El coco como alimento es también una delicia, además ofrece un alto contenido calórico y nutritivo, conveniente para los deportistas o personas que están desarrollando mucha actividad durante el día a día, dicho por la Nutricionista Diana Andere y lo resalta en su libro “Come, disfruta y adelgaza”.

Cien gramos de coco maduro ofrecen un contenido calórico de 360 calorías. Es una cifra alta, pero veamos que contiene: 40 gramos de grasa, 15 gramos de hidratos de carbono distribuidos en 10 gramos de fibra y 5 en azúcares. 4 gramos de proteínas. Minerales como potasio, calcio, fósforo y magnesio (presentes en el agua de coco). Todos necesarios en nuestro organismo.

Nutricionistas tenían la creencia que consumir coco era exponerse a incrementar los niveles de colesterol, pero está errónea creencia fue desvirtuada al comprobar a través de estudios que el comportamiento era todo lo contrario. El colesterol malo LDL se reducía y el bueno se incrementaba. No dejo ser más que una “leyenda urbana”.

Igual sucede cuando está siguiendo un régimen para adelgazar, se puede consumir, pero con prevención por el alto contenido calórico, al menos que el régimen esté acompañado de una fuerte actividad física solo en esas condiciones se podría incluir en la dieta con más libertad.  

El agua de coco ofrece minerales como potasio, calcio, fósforo y magnesio.
Algo similar se pensaba sobre preparar los alimentos con aceite de coco, y actualmente también ha sido modificada esta errada creencia. Es más, se considera que el aceite de coco para uso doméstico resulta más benéfico que los tradicionales ya que los componentes por kilocalorías de cada uno lo demuestran.

En cien gramos aceite de coco se encuentra 6.8 kilocalorías comparado con un gramo de aceites tradicionales el componente está entre los 8.37 a 9.02 kilocalorías.  ¿Entonces, cuál resulta más conveniente? Saquemos conclusiones. Lo que sí hay que tener bien presente es identificar el tipo de aceite de coco que se debe emplear, es el tipo “extra virgen”.  

El coco es un fruto bien aprovechado para la preparación de postres, deliciosas combinaciones en cócteles o platos de sal. Consumirlo en postres o dulces es cuando mayor cuidado es necesario tener, por la combinación con el azúcar. Sin embargo, consumirlos moderadamente no hará daño, pues tampoco hay que privarse de los antojos cuando se está realizando algún régimen para adelgazar.

Están por ejemplo los conocidos chicharrones de coco entre muchos otros que en su preparación llevan por cada 300 gramos de coco tiene la misma cantidad de azúcar refinada, pero son una delicia más aún cuando uno mismo los prepara.